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El trato con los demás, a veces, se torna difícil. Muchas personas (clientes, empleados, socios, etc.), que están heridas interiormente, reaccionan en forma desmesurada, con violencia o dolor, ante las situaciones. Hay muchas personas con desequilibrios emocionales (estas, con frecuencia dañan a otros). Si una persona detesta a otra, es porque odia algo que es parte de sí misma. Aquellos que no creen en sí mismos, emprenderán a medias y no triunfarán. Las personas heridas también con frecuencia son heridas por los demás, reaccionando exageradamente y sobreprotegiéndose (la gente con heridas emocionales intenta controlar). Si la reacción es mayor que el asunto, casi siempre se trata de otro asunto pendiente. Las personas heridas casi siempre se hieren a sí mismas. La gente herida encontrará una ofensa donde no la hay. Lo importante es lo que usted crea sobre usted mismo. Busque el problema más allá de la persona (¿cuál será la causa real?). Mire más allá de la situación, tratando de “elevarse” por encima de la turbulencia emocional que la otra persona genera. No añada más dolor a la situación (ayúdeles a encontrar ayuda). El viaje de la vida puede ser fácil o difícil, eso depende de usted. Las personas sanas están más dispuestas a: cambiar; admitir sus fallas; conversar sus problemas; aprender de otros; y solucionar el problema.
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