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Muchas veces, los vendedores, o los propios empresarios incluso, después de hacer un denodado esfuerzo por vender un producto o servicio, descuidan la satisfacción del cliente, una vez que este ya ha pagado. Craso error. ¿Por qué? Simple: el cliente seguirá hablando del oferente del producto/servicio aunque haya finalizado la relación comercial inmediata. ¿Cuándo termina la relación comercial? Nunca debería terminar. ¿Por qué? Porque el cliente satisfecho se convertirá en la mejor forma de publicidad que puede tener el emprendedor. No porque ya haya pagado el cliente usted no tiene que responderle un llamado o realizar una buena post-venta. El servicio post-venta, es fundamental para garantizar la lealtad del cliente, toda vez que este valora que el emprendedor se preocupe de resolverle el problema, sin excusas ni dilaciones. Lo peor que puede hacer un emprendedor es bajar el nivel de atención con respecto a un determinado cliente. Detrás de un cliente satisfecho hay varias recomendaciones, pero detrás de uno insatisfecho el comentario negativo se multiplica en forma exponencial. Cuide la relación, no exponga la imagen de la empresa que tanto le costó construir y finalice su trabajo o entrega del producto sin reclamo, dilación o excusas. Su cliente se lo agradecerá y eso repercutirá en el éxito de su mipyme.
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